Rumba


River Side Bar

Bar gay con decoración colorida y excéntrica, se caracteriza por realizar fiestas tematicas segun la epoca del año a destacar la de Amor y Amistad y la de Halloween.

El estilo de música es electrónica y crossover.

Los sábados tiene shows de striptease masculinos y transformistas.

 

Av. Primero de Mayo # 69a – 07

321 462 6568 Jueves y Domingos 3:00 PM – 3:00 AM / Viernes y Sábados 3:00 PM – 5:00 AM 

$35.000 – $40.000


El hombre que se inventó ChapiGay, el barrio rosa de Bogotá

Edison Ramírez, el dueño de Theatron, levantó un barrio de familias tradicionales que hace 20 años se caía a pedazos con la inagotable alegría gay.

A principios de este siglo  Edison Ramírez compró un edificio viejo de la calle 67 con carrera 11. Allí, en la década del 50, vivían familias de misa diaria. Aún quedaban abuelos solitarios que cada vez que se cruzaban en la calle con un trans se echaban la cruz. Ramírez tenía amigos en su inmenso parche que habían sufrido las penas de ser gay en Bogotá: cada vez que arrendaban un apartamento el dueño le cobraba el doble. A algunos ni siquiera les abrían la puerta cuando iban a preguntar por un piso. A una pareja trans muy cercana a él los arrendatarios le habían pedido que no abriera las ventanas porque a los vecinos les daba asco verlos. Según encuestas el 52% de los bogotanos no quiere tener a un gay de vecino.

Ramírez, entonces, empezó la revolución. Corrió la bola entre la Comunidad LGBTI, hartos del desprecio de sus vecinos, de que había un edificio en Chapinero que empezaba a ocuparse sólo para ellos. En menos de un mes los veinte  apartaestudios de Estudio 55 ya estaban ocupados. La tuvo clara. Luego compró un edificio de la 44, entre 13 y Caracas, después vino el de la Séptima con 68, la 58 con 8 y la Séptima con 43, justo frente al edificio de la Javeriana. Poco a poco empezaba a conformarse Chapigay

 Hace veinticinco años los guetos gays se hacían en Cedritos pero la apertura del Body Tech de la calle 63 – conocido entre los gays como Barbie Tech- empezó a atraer a miembros de la comunidad. La consolidación rosa del barrio ocurrió en el 2002 cuando el propio Ramírez compró el cine Teatro Metro Riviera de la Calle 58 con carrera 13 y lo convirtió en una inmensa discoteca con 13 salones en donde se vive la rumba gay más intensa de Latinoamérica. Empezaba Theatron.
 
 La discoteca de Ramírez le da trabajo a 140 personas y ahí se han presentado artistas como Boy George, Fito Páez, Andrés Cepeda y Ru Paul. Cada sábado más de 5.000 personas agolpan sus salones. La rumba explota después de las doce de la noche.

Si Madrid tiene el barrio de Chueca, Nueva York Greenwich Village, o en San Francisco el Castro, Bogotá tiene a Chapinero.  La idea de Ramírez fue una revolución: Colombia es uno de los destinos que más buscan los homosexuales en el mundo. El año pasado vinieron más de 300 mil de todas partes del mundo llenando los 20 hostales que hay en Bogotá, Medellín y Cartagena, el Entremonte Wellness Hotel y Spa en Apulo Cundinamarca. Con toda la homofobia que respira un colombiano promedio Colombia es el destino rosa de Latinoamérica.

Mucha agua ha corrido desde que en 1992 Edison Ramírez se agolpaba en el espacio relativamente estrecho de la discoteca Cinema, en la 76 con 12, el único rumbeadero gay que había en esa época. Luego el propio Ramírez creó una disco más grande a la que bautizó El Lago y después todo explotaría con la creación de Theatron y el edifico Estudio 55.

El propio Ramírez recorre los edificios donde viven sus arrendatarios vigilando los pequeños daños que deja el paso de sus inquilinos. No hay inmobiliarias de por medio y, apenas el 8 por ciento de sus inquilinos, son heterosexuales. Cada uno de sus edificios cuenta con una lavandería en donde, por 12 mil pesos, pueden lavar y secar la ropa. La ola gay se ha extendido hasta Chapinero alto, lo que llaman Gay Hills. Chapinero, el antiguo barrio lleno de familias temerosas de Dios, que parecía desmoronarse hace 20 años, se reinventó gracias a la idea de Edison Ramírez y de los Gays que ahora, quién lo duda, han transformado a Bogotá en una capital que explota de rumba cada sábado en la noche.


Conozca las 7 barras más “cool” de Bogotá

Hubo un tiempo en Bogotá en el que esperar mesa apoyado en la barra de un restaurante o bar era algo así como un castigo. Un tiempo ya pasado, afortunadamente. Porque el concepto de barra, muy popular en Europa y Estados Unidos, llegó para quedarse. Podría decirse, sin exagerar, que está en su furor. Con un plus: la bebida es solo con marcas premium. ¿Ejecutivo agresivo? ¿Hipster? ¿Bohemio? ¿Hippie? ¿Celebridad? No se preocupe, todas las tribus urbanas tienen un lugar en estas 7 barras, las más cool de la capital y las que, si aún no ha conocido, debería hacerlo pronto. Para que lo vean (o no), para compartir platos, para tomarse unos tragos o para disfrutar de unos exquisitos cocteles después del trabajo… Ahora todo se cuece en la barra.

El Enano

Dice Felipe Arizabaleta, uno de los fundadores de El Enano, que este sería ese lugar en el que Hugh Hefner esperaría su avión en un aeropuerto de Dallas. La idea aquí no es dejarse ver. El ambiente tiene cierto aire clandestino, un ‘speak easy’ con música de Herb Alpert de fondo y una carta de tapas frías: mini- hamburguesas, coctel de camarón, tartar de atún… Afirma Arizabaleta: “Aquí los viejos se sienten jóvenes y los jóvenes, viejos”. ¿Será?

Calle 79 B n.° 7-12. Dentro de El Bandido. Cocteles: De 24 a 34.000 pesos. Platos: De 10 a 20.000 pesos. De martes a sábado de 5 p. m. a 2 a. m.

Gamberro

Ejecutivos de alto perfil encuentran aquí un lugar perfecto para tardear. La barra es amplia, con sillas altas de madera, cómodas para comer. ¿El secreto de su éxito? La calidad de los tragos y de los cocteles y el carisma de los ‘bartender’. Todo el que llega a esta barra se queda. Será por su esencia: aquí se quiere que los clientes se relajen; fuera el acartonamiento, bienvenida la flexibilidad y el disfrute. Un coctel: mojito con ron hechicera.

Calle 90 n.° 11-13. De lunes a sábado de 12 m hasta la medianoche. Tragos y cocteles: Entre 20 y 30.000 pesos. Platos: de 15 a 36.000 pesos.

Black Bear

Gabriel Lowe, un ‘bartender’ de San Francisco, pilotea la barra de Black Bear, el restaurante que primero hizo de este espacio su centro de atención y uno de los más exitosos de la noche bogotana. “Nos esforzamos para no ser tímidos”, dice Felipe Vásquez, uno de los socios. Es perfecta para tomar cocteles después del trabajo. Pruebe el Life Aquatic: Ginebra y Feijoa.

Cra 11 A n.° 89-06. Cocteles: $ 22.800 aprox. Entradas para compartir: 20.000. Platos fuertes: 40.000. De lunes a sábado: 12 m. a 11 p. m. Domingos: hasta las 5 p. m.

Cantina y Punto

Olvídese de las rancheras y de los mariachis. Lo que se escucha aquí, en este restaurante, son voces mexicanas de música moderna. De Julieta Venegas a Natalia Lafourcade. El trasfondo excelente para degustar unos tacos y un margarita en la barra, alrededor de la cual se mueve todo en este lugar.

¿Un coctel? Mezcalita. ¿Un plato? Tacos de camarón.

Calle 66 n.° 4A-33. Cocteles: todos a 22.800 pesos. Entradas: entre 8 y 22.000 pesos. Tacos: de 20.200 a 28.000. De lunes a domingo desde el mediodía. De lunes a miércoles cierra a las 11 p. m., De jueves a sábado, a la medianoche. Domingos a las 6 p. m.

Vitto

El restaurante Vitto abrió sus puertas el pasado julio y solo con el boca a boca ya es un referente en la zona G. La barra no es tan grande, pero aún así es una de sus señas de identidad. El lema aquí es: ‘tratos, copas y amigos’. Perfecto si lo que le gusta es el mundo de la farándula. No se extrañe si algún día se encuentra con alguna celebridad local. ¿Un consejo? Pruebe los raviolis de plátano maduro.

Calle 69 n.° 4-97. Entradas: de 18 a 25.000 pesos. Platos fuertes: de 22 a 36.000. De lunes a sábado de 12 a 3 p. m. Las noches de los jueves, viernes y sábado hasta la 1 a. m.

Apache

El corazón de Apache, en la terraza del hotel Click Clack, es la barra. Inspirado en los bares de hamburguesas (aunque también hay ensaladas y sándwiches) de California, acoge a los ‘yuppies’ de la 93 que buscan una copa después de una jornada intensa de trabajo. ¿La banda sonora? ‘New wave’ inglés de los años 80. La carta está en pleno proceso de renovación y están incursionando en el mundo de los cocteles, pero ya puede experimentar con el Watermelon Man: tequila, mezcal y jugo de sandía.

Carrera 11 n.° 93-77. De lunes a sábado, desde mediodía hasta las 2 a. m. Entradas entre 18 y 25.000 pesos. Platos fuertes entre 28 y 34.000 pesos. Cocteles: de 18 a 26.000 pesos.

8 y cuarto

Está inspirado en los ‘speak easy’, esos bares clandestinos que pululaban en Estados Unidos en la época de la ‘prohibición’, cuando era un delito vender alcohol, en los años 20 y 30. Pequeño, discreto, con un aforo de solo 15 personas y a puerta cerrada, incrustado en el restaurante Nueve. El ambiente en 8 y cuarto, de Ronald Schneider, es animado, pero no de rumba. Ideal para empezar la noche y para picar: empanadas de queso gorgonzola y pera asiática y ceviche de chicharrón cocinado durante 16 horas con cerveza negra y mantequilla son algunos de los platos. Para beber: el clásico daiquiri es el que más éxito tiene. Pregunte por la carta de whiskys de malta.

Calle 70 A n.° 10A-18. Cocteles: De 28 a 36.000 pesos. Platos entre 12 y 15.000 pesos. Abre de lunes a sábado desde la 6 p. m.

 


Ámbar

La discoteca Ámbar, en Bogotá, toma su nombre de la piedra semipreciosa que sale de algunos árboles. Sus dueños querían un lugar que proyectara, además, elegancia, y por eso la diversa decoración del sitio que sumaron al nombre de una piedra utilizada en joyas. Pero el reto más importante era rescatar el concepto de discoteca. Y para eso hay una amplia pista de baile en el primer piso, en la que la típica bola de espejos es reemplazada por una enorme lámpara de cristales que sube y baja reflejando las luces de su entorno. Justo debajo de esta, un DJ combina reguetón, salsa, champeta y electropop en una mesa de mezclas de audio en forma de piano. Las mesas del establecimiento también tienen la figura de ese instrumento musical. En Ámbar se mezclan la modernidad con toques arquitectónicos románticos. En la entrada hay una terraza decorada con esculturas de estilo oriental y muebles que invitan a tomarse un trago antes de la fiesta. “Aparte de la rumba, queríamos que la gente encontrara otras formas de divertirse. Por eso se nos ocurrió poner unas pantallas en los baños de los hombres”, dice Juan Carlos Rodríguez, uno de los socios de Ámbar. La carta ofrece variados cocteles en los que las protagonistas son las frutas, entre ellas mango, naranja, manzana, melón y mandarina. El de la casa mezcla ginebra, maracuyá, guaraná y un ingrediente afrodisiaco cuyo nombre se reserva el barman.
Ámbar es una opción para los que quieren charlar, bailar y probar licores en un sector no enteramente dedicado a la rumba.

¿Dónde y Cuándo?

Carrera 11A n.° 93-18, Bogotá. Jueves a sábado de 8 p. m. a 3 a. m. Tel.: 311 531-4367. 25.000 pesos.


Verne

De los creadores de La Destilería & El Bembe en Bogotá llega Verne, un bar que se desenvuelve en una ambiente inspirado en la acción especulativa donde no es extraño encontrar elementos comunes de la ciencia ficción o la fantasía. Invenciones futuristas y tecnologías anacrónicas imaginadas por Julio Verne, darán vida a este experimento de sensaciones. Podrás ahumar tus licores favoritos con 10 tipos de maderas diferentes para así darle a tu paladar una nueva sensación. Además, podrás escoger una gran variedad de cocteles diseñados por Bartist (Beto Perez & Sebastian Millan). Le petit mangiare, será conocida como La Vuelta Al Mundo En 5 Bocados, bites exquisitos preparados por el chef Tomas Rueda. La propuesta musical denominada Anacronic Beats, es la remezcla de clásicos de los 70, 80 y 90 con una base de house y tintes del deep house. Hay promociones agresivas como: ($20.ooo de viaje con champaña) donde la persona que cumple años tendrá una botella de champaña cada vez que vaya al bar durante todo el mes de su cumpleaños.

Características:

*(Único bar con una mesa dentro de la barra al lado del Dj)
*(La carta bites y cocteles cambia cada 3 meses)
*(Precios especiales hasta las 9 p.m. – 25% de descuento en todos los licores)
*(Live Dj)

Los precios son muy cómodos ya que se le transfiere todo el beneficio de estar ubicados en el centro al cliente, muy por debajo de los precios encontrados en zonas de alto impacto.

La gran apertura será el jueves 15 & viernes 16 de enero en el antiguo Libertador Calle 29 Bis no. 5 – 90 ZONA M de Bogotá (Museo Nacional) Tel.: 3157728280 Horarios: de jueves a sábados de 5 de la tarde a 3 de la mañana. NO TIENE COVER

 


Theatron, Bogotá


El Mozo, Bogotá

 


 Angel’s Naked, Bogotá


Poseidon, Bogotá


 Kamasutra, Bogotá


Escandinavia Video Bar, Bogotá


Gigolo Erotic House, Bogotá